Es raro ver a Safir en la calle. Vuelve a estar entre rejas. Su compañero de celda es un joven que se desmaya. Su cabeza acaba de caer sobre el paquete del chico árabe. Entonces, Safir se aprovecha de la situación para hacer buen uso de esta bonita boca e incluso para ir un poco más allá con su joven culo.